martes, 17 de julio de 2012

Tácita quietud de las cosas
que no se nombran,
verdades encriptadas
despeinan jopos intelectuales.

Mentes como jaula sin pájaro,
barrotes reprimidos,
hermético candado
                          (nunca abierto)

Shhh... ¡silencio!
¡No despertar a la bestia
horrorosa del prejuicio!

El grito espiralado
escava un agujero
que deje pasar la luz
en este gran hormiguero siniestro.