Tácita quietud de las cosas
que no se nombran,
verdades encriptadas
despeinan jopos intelectuales.
Mentes como jaula sin pájaro,
barrotes reprimidos,
hermético candado
(nunca abierto)
Shhh... ¡silencio!
¡No despertar a la bestia
horrorosa del prejuicio!
El grito espiralado
escava un agujero
que deje pasar la luz
en este gran hormiguero siniestro.